Tumba de la familia Núñez Rubio. Fotos: JC Martín Lera. Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid.

Fecha

1941

Material

Granito y mármol

Emplazamiento

Cementerio de la Almudena: Avenida de Daroca, 90 (Z.1, C. 18-N, M. 49, L. B)
¿Cómo llegar?

Después de trabajar en numerosos monumentos funerarios, Benlliure terminó apostando por una escenografía impactante en este tipo de proyectos, un carácter teatral que se desligaba del eclecticismo imperante pero que insuflaba fuerza y sentimiento a sus obras.

Es el caso de la tumba de la familia Núñez Rubio. En 1936, Pilar Rubio, joven viuda de Santiago Núñez, encarga al escultor la tumba de su querido esposo. Benlliure supo entender el agudo dolor de la joven y propuso una sencilla composición, cuyo tema reflejaba el sufrimiento de la viuda: el amor eterno. La tumba consistía en una sencilla lápida de granito, adornada con tan solo una cruz, y ligeramente inclinada, sobre la que una joven, en mármol blanco, añora a su amor perdido. La viuda aceptó la idea de Benlliure e incluso pidió posar para que la figura femenina fuera lo más parecida a ella.

Así, Pilar es la mujer recostada sobre la lápida de su marido, Santiago. La figura aparece vestida con amplios ropajes que provocan numerosos pliegues y caídas de la tela. El escultor trató primorosamente estas dobleces del tejido para imprimir dinamismo a la figura a través del juego de luces y sombras.

La cabeza femenina está ligeramente elevada y en su joven rostro se puede apreciar una expresión serena pero embargada por la pena, una tristeza profunda gestionada por la paciencia del que espera reencontrarse algún día con el ser amado. La mirada parece dirigirse hacia las flores que ha dejado sobre la tumba, realizadas en mármol y bronce y que, esparcidas, crean una bella composición que añade dramatismo al conjunto.

El estallido de la Guerra Civil y el desarrollo de la contienda, afectaron a la finalización de este monumento funerario, así como a su colocación, que se demoró hasta 1941.