Monumento al cabo Noval. Foto 1: JC Martín Lera. Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid. Fotos 2, 3, 4, 5, 6 y 7: Jonás Bel. Dirección General de Patrimonio Cultural del Ayuntamiento de Madrid.

Fecha

Inaugurado 8 de junio de 1912

Material

Mármol y piedra arenisca

Emplazamiento

Jardines del cabo Noval, lateral de la plaza de Oriente
¿Cómo llegar?

El cabo Noval, cuyo nombre completo era Luis Noval Ferrao (Oviedo, 1887 – Benisicar, Marruecos, 1809), protagonizó una valerosa hazaña en la Guerra de Melilla. Formaba parte del regimiento del Príncipe, n.º 3 en la campaña de Marruecos de 1909. En la madrugada de un 28 de septiembre, mientras hacía guardia para la defensa del campamento en el Zoco de Had Benisicar, un grupo de enemigos le apresaron con intención de penetrar en el campamento. A pesar del forcejeo, el cabo consiguió gritar para advertir a sus compañeros que así pudieron defender el campamento ante el inminente ataque. A la mañana siguiente recuperaron el cuerpo sin vida del cabo. Por su valentía, le fue concedida la Cruz de San Fernando a título póstumo.

Un grupo de mujeres, encabezado por la reina Victoria Eugenia, conmovidas por la acción protagonizada por Luis Noval, impulsó la creación de un monumento que homenajeara al cabo. La Junta de Señoras contó con Mariano Benlliure por su excelente reputación y su experiencia en la ejecución de monumentos de temática similar. Para recaudar fondos, la marquesa de Esquilache organizó un gran baile, sin embargo, a pesar de que fue un éxito aún faltaban 5000 pesetas para alcanzar la cantidad necesitada. Benlliure, quien había recibido la Gran Cruz del Mérito Militar tras realizar el monumento al general Martínez Campos, aportó el dinero restante para sacar adelante el proyecto.

En este monumento, el escultor exploró las posibilidades expresivas de distintos materiales y la combinación de estos. Así, la figura del cabo, en bronce, en actitud de marcha, decidido y firme, contrasta con la figura femenina en arenisca, que emerge tras el militar portando una gran bandera y simboliza la victoria y la patria.

Como es habitual, la figura del cabo presenta todos los detalles del traje de campaña, con el mosquete al hombro, la manta enrollada en torno al pecho, el cinturón con el número 3, las cartucheras, el puñal y la cantimplora. La bandera española que despliega la mujer sirve como fondo para destacar la figura del cabo, que llama la atención por su plasticidad.

El pedestal, muy ornamentado, muestra un relieve a lo largo de tres de sus frentes para mostrar la hazaña del soldado. Dos inscripciones honran su memoria de y recuerdan a la Junta de Señoras que impulsó el monumento.