Monumento a Emilio Castelar. Fotos: Jonás Bel. Dirección General de Patrimonio Cultural del Ayuntamiento de Madrid.

Fecha

Inaugurado 6 de julio de 1908

Material

Bronce, mármol y piedra caliza.
Pedestal en materiales pétreo: caliza en el basamento, granito en la peana y caliza blanca y mármol rosa en el resto de volúmenes.

Emplazamiento

Glorieta de Emilio Castelar
¿Cómo llegar?

Para comprender la importancia de este monumento, es interesante saber que antes de ubicarlo en su actual emplazamiento, en la plaza de Emilio Castelar, en el paseo de la Castellana, se pensó situarlo en la plaza de Cibeles o la de Neptuno, localizaciones emblemáticas de la ciudad de Madrid y con un significado histórico de gran peso.

Emilio Castelar y Ripoll (1832 – 1899) fue presidente de la I República, además de historiador, profesor, periodista y escritor. Aclamado por su poder de oratoria y recordado por su defensa de la nación española y de la abolición de la esclavitud.

Castelar falleció en 1899 y, casi de inmediato, desde el Estado surgió la iniciativa de erigir un monumento en su memoria. Para sufragarlo se abrió una suscripción pública, que consiguió el apoyo económico de miles de instituciones: ayuntamientos españoles, gremios, cámaras de comercio, bancos, colegios de profesionales… incluso suscriptores de México, Argentina, Francia, Inglaterra e Italia. Tras el éxito de la recaudación, se formó un comité y se convocó un concurso, que ganó Mariano Benlliure.

En este monumento el escultor sorprendió al no posicionar al protagonista en el punto más alto, que reservó para un grupo escultórico alegórico. En un pedestal, levantado sobre un plinto en forma de talud, la figura en bronce de Emilio Castelar, en su escaño del congreso, levanta enérgicamente su brazo en mitad de un discurso mientras apoya la mano contraria en el respaldo del banco delantero. A los pies del asiento, la «Verdad» en mármol de Carrara yace desnuda.

A ambos lados de la escultura de Castelar se abren sendas escalinatas. Por la derecha, ascienden hacia el político y la «Verdad» un grupo de figuras realizadas en bronce: un obrero, un soldado y un estudiante, alegorías del «Trabajo», la «Fuerza» y el «Estudio»; por la izquierda suben dos figuras togadas realizadas en mármol, que encarnan a los oradores clásicos: Cicerón y Demóstenes.

La parte trasera del monumento está ocupada por un altorrelieve de bronce que conmemora las campañas por la abolición de la esclavitud que el político llevó a cabo en las colonias españolas. Sobre este altorrelieve descansa la figura, también en bronce, de un artillero sentado en el armón de un cañón, decorado con guirnaldas, que recuerda la reinstauración del Cuerpo de Artillería por Castelar. Esta figura se incrusta en un cuerpo en forma de prisma, que ornamentado con guirnaldas y con los cuarteles del escudo nacional, queda coronado por un conjunto de tres figuras femeninas en bronce. Son las Tres Gracias, a la manera francesa, a cuyos pies se puede leer «Libertad, igualdad, fraternidad».