Monumento a Álvaro de Bazán. Fotos 1, 2, 4 y 5: Jonás Bel. Dirección General de Patrimonio Cultural del Ayuntamiento de Madrid. Foto 3: Copyright © 2018 Antonello Dellanotte. Fotos 6 y 7: J. Laurent. Archivo Ruiz Vernacci. IPCE. Ministerio de Cultura y Deporte.

Fecha

Fechado en el lateral derecho 1891.
Inaugurado el 19 de diciembre de 1891.

Material

Bronce.
Pedestal pétreo (artificial y mármol gris).

Emplazamiento

Plaza de la Villa
¿Cómo llegar?

En 1887 se convocó un concurso para erigir un monumento al marino y marqués de Santa Cruz de Marcenado, Álvaro de Bazán, en el tercer centenario de su muerte. Con motivo de esta efeméride se creó, con el apoyo de la reina, una comisión organizadora de los actos y se propuso la realización de una estatua. Para la recaudación de fondos se organizó un concierto en el Teatro de la Zarzuela y se abrió una suscripción pública.

La propuesta de Benlliure resultó ganadora del concurso y en 1888 se le dieron las primeras instrucciones para el proyecto. Unos meses después, el escultor desarrolló un nuevo boceto, aún más elaborado y suntuoso que el presentado en concurso. En 1890 firmó el contrato para la construcción del monumento, donde se especificaba que el insigne marino debía aparecer con actitud de ordenar y dirigir un combate y portando un bastón de mando.

Álvaro de Bazán fue nombrado por Felipe II en 1576 capitán general de las galeras de España. Destacó en las batallas navales durante la ocupación de Portugal, luchó contra los turcos y en la batalla de Lepanto estuvo al mando de una escuadra de reserva. Llegó a ser nombrado capitán general del Mar Océano y preparó la expedición de la Armada Invencible, sin embargo, el marino murió de forma inesperada en 1588, justo cuando debía partir hacia Inglaterra.

Benlliure hizo gala de su rigor histórico en cuanto a las vestimentas, así como de su realismo y su gusto por el detalle más exquisito. Estudió el vestuario masculino del siglo XVI y las armaduras propias de la época y no reparó en detalles, como las pequeñas arrugas que se forman en las medias o la frondosa lechuguilla que rodea el cuello del marqués. El escultor también examinó una espada de la época para realizar la que Bazán porta.

La figura, realizada en bronce, se muestra en actitud serena y concentrada, acorde con la solemnidad del personaje histórico. En su mano derecha sujeta un bastón de mando —tal y como indicaba el contrato de encargo— mientras que la izquierda se apoya sobre la empuñadura de su espada envainada. A sus pies aparece un yelmo laureado, en alusión a sus victorias, y una bandera que evoca al enemigo turco.

Para la construcción del pedestal, Benlliure contó con la colaboración del arquitecto Miguel Aguado de la Sierra. En el proyecto original incluía dos alegorías en bronce de la Guerra y la Marina, junto con numerosos motivos marinos, sin embargo, la falta de fondos obligó a reducir la decoración a unos estilizados delfines que flanqueaban las inscripciones en bronce, elementos hoy desaparecidos por haber sido sustraídos.