Mausoleo a Sagasta en el Panteón de Hombres Ilustres. Fotos 1 y 2: Antonio Passaporte, 1927-1936. Archivo Loty. IPCE. Ministerio de Cultura y Deporte. Fotos 3, 4, 5, 6 y 7: Patrimonio Nacional.

Fecha

1904

Material

Mármol

Emplazamiento

Práxedes Mariano Mateo Sagasta y Escolar (Torrecilla de Cameros, Logroño, 1825 – Madrid, 1903) fue un reconocido político español del siglo XIX, ingeniero de caminos, diputado, ministro y fundador del Partido liberal en 1880. Fue presidente del Consejo de Ministros en cinco ocasiones y Jefe de Gobierno entre 1901 y 1902. Conformó junto a Antonio Cánovas del Castillo el sistema bipartidista durante la Restauración Borbónica y firmó el Pacto de El Pardo, por el cual ambos líderes políticos apoyarían la regencia de la reina María Cristina tras la muerte de Alfonso XII.

El Partido Liberal sufragó el mausoleo de su fundador, un excelente conjunto fúnebre-alegórico, realizado íntegramente en mármol, que se ubica en el Panteón de Hombres Ilustres. Mariano Benlliure fue el artista designado para realizar esta obra.

El escultor trabajó en este encargo durante el verano de 1903, en Madrid. Hacía poco que había estado de viaje en Grecia y en esta obra es notable la influencia de la escultura clásica. El calor madrileño dificultó enormemente la labor del escultor, que primero modeló en barro el monumento. El barro se secaba, se agrietaba y se rompía y era imposible mantenerlo húmedo.

Tras luchar contra la sequedad del verano, y teniendo prácticamente finalizada la escultura, Mariano decidió empezar de nuevo, tal y como explicaba en una carta a su hermano José. Benlliure no entendió el trabajoso proceso de los meses anteriores como una pérdida de tiempo, sino como el paso necesario para llegar a la composición final, mucho más depurada y armónica.

El escultor ideó un podio escalonado sobre el que se alza el túmulo con la figura yacente de Sagasta en cuyo rostro retrata magistralmente la percepción de la muerte. Esculpido con el habitual realismo de Benlliure, en esta ocasión tomó como referencia un busto del político que el propio artista había realizado poco antes de su muerte. Sagasta aparece vestido con una levita y portando el Toisón de Oro, está parcialmente cubierto por un manto con el escudo de España. A sus pies, una figura de un joven obrero, símbolo del «Pueblo» se sienta con actitud pensativa. Apoya su brazo izquierdo sobre los Evangelios—emblema de la «Verdad»— mientras que su mano derecha sostiene una espada coronada con una pequeña cabeza de mujer, alegoría de la «República». La empuñadura, muy ornamentada, incluye otros símbolos que expresan el pensamiento y la acción política como la balanza de la «Justicia» y la rama de olivo de la «Paz».

En la cabecera del túmulo, una bella figura femenina, alegoría de la «Historia», mira hacia la figura de Sagasta a la vez que cierra el libro de la vida del político. Así las dos figuras alegóricas «Historia» y «Pueblo» se contraponen y acompañan al difunto, para dialogar como símbolos de la trayectoria política del estadista.