Cúpula del edificio Metrópolis con el grupo escultórico de Benlliure en su parte central. Fotos: JC Martín Lera. Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid.

Fecha

El edificio se inauguró el 21 de enero de 1911

Material

Mármol

Emplazamiento

Cúpula del edificio Metrópolis. Calle de Alcalá, 39
¿Cómo llegar?

La construcción de la Gran Vía, a principios del siglo XX, fue una de las mayores empresas urbanísticas de la historia de Madrid. Supuso el derribo de cientos de edificios, la supresión de otras tantas calles y una gran inversión para crear las aceras de la nueva y amplia vía.

Uno de los edificios que se vieron afectados por esta gran intervención urbanística fue la llamada «casa del ataúd», denominada así por su estrecha fachada. Este edificio daba paso a las calles del Caballero de Gracia y de San Miguel, que fueron reformadas para acoger la Gran Vía, y fue uno de los inmuebles que se derribaron. En el solar resultante se levantó un edificio, sede de la compañía de seguros La Unión y el Fénix. El proyecto arquitectónico fue diseñado en 1906 por los arquitectos franceses Jules y Raymond Février, aunque fue el español Luis Esteve Fernández-Caballero quien se hizo cargo de la obra y la finalizó.

El edificio, de estilo ecléctico presenta una austera planta baja que contrasta con el resto de la construcción mucho más ornamentada y coronada con una gran cúpula, en cuyo frente se encuentra el grupo escultórico La familia, la protección contra el fuego y la ayuda al mundo laboral. Mariano esculpió este grupo en mármol en 1911 y está formado por cuatro figuras, lo preside una matrona con un niño, como alegoría de la familia y la protección a la infancia. En los laterales aparecen dos figuras masculinas con elementos referentes al fuego y al trabajo.

El escultor resolvió de manera elegante la composición, jugando con las luces y las sombras para resaltar las figuras, y que puedan ser percibidas desde abajo por los viandantes. Benlliure supo adaptarse con soltura a la estética modernista, consiguiendo que el grupo escultórico se integrase a la perfección en el edificio, pero sin pasar desapercibido.